Cuidado del cabello después de un injerto capilar

Cuidado del cabello después de un injerto capilar: consejos esenciales

Si te has hecho un trasplante de pelo, seguro que ya sabes que el trabajo no termina al salir de la clínica. De hecho, es ahora cuando empieza lo más importante. Por ello, en este artículo te contaremos sobre el cuidado del cabello después de un injerto capilar para asegurarte de que crezca fuerte, sano y sin sorpresas.

Cuidado del cabello después de un injerto capilar

Los primeros días son cruciales

El cuidado del cabello después de un injerto capilar comienza inmediatamente tras finalizar el procedimiento. Durante las primeras 24-48 horas, es fundamental descansar adecuadamente, tomar la medicación prescrita por tu médico y mantener hidratada la zona receptora con suero fisiológico o agua termal. Puedes aplicar estas soluciones cada hora mediante 2-3 pulverizaciones suaves.

Asimismo, es bastante común experimentar cierta hinchazón en la frente, e incluso en los ojos y mejillas, como consecuencia de la anestesia utilizada durante el procedimiento. ¡Tranquilo! No debes preocuparte, puesto que se trata de una reacción normal que desaparecerá por sí sola varios días después del trasplante capilar.

Durante este periodo, es aconsejable dormir boca arriba, con la cabeza ligeramente elevada (aproximadamente a 45 grados), utilizando dos almohadas o una almohada de viaje en forma de “U” para evitar el roce con la cama y reducir la inflamación. Y por supuesto, en estos primeros días ni se te ocurra tocar o friccionar la zona receptora, debido a que los injertos están en su fase más frágil y podrían desprenderse con facilidad. 

Higiene y lavado adecuado

La limpieza del cuero cabelludo también juega un papel clave en el cuidado del cabello después de un injerto capilar, pero debe realizarse siguiendo pautas específicas para no comprometer el resultado. Por tanto, y como ya hemos mencionado, durante los primeros días, deberás aplicar suero fisiológico tanto en la zona donante como en la receptora para mantenerlas hidratadas y limpias. 

Por otro lado, tu especialista te indicará exactamente cuándo puedes comenzar a lavar tu cabello con champú, generalmente entre el tercer y cuarto día después del procedimiento. Y cuando llegue ese momento, deberás utilizar un champú neutro o específico recomendado por tu médico, aplicándolo de manera muy suave y evitando frotar directamente sobre los injertos. En cuanto a la temperatura del agua, esta debe ser templada para no irritar el cuero cabelludo.

Actividades y precauciones a considerar

Una parte esencial del cuidado del cabello después de un injerto capilar implica modificar temporalmente algunas de tus actividades cotidianas. Durante las primeras dos semanas posteriores al procedimiento, debes evitar realizar ejercicio físico intenso o cualquier actividad que provoque sudoración excesiva. Por ello, es recomendable esperar al menos 14 días antes de retomar tu rutina de ejercicios habitual, y cuando lo hagas, hazlo de forma gradual.

En lo que a tu rutina de peinado se refiere, tendrás que ser paciente. Durante las primeras semanas, evita peinar o cepillar directamente el cabello en la zona trasplantada. Asimismo, es recomendable esperar al menos dos semanas antes de usar el secador de pelo, y cuando comiences a utilizarlo, hazlo siempre en modo de aire frío o templado para evitar dañar el cuero cabelludo en proceso de recuperación.

Protección contra factores externos

Finalmente, la protección contra elementos externos también forma parte fundamental del cuidado del cabello después de un injerto capilar. Y la exposición directa al sol es uno de los principales factores a evitar durante las primeras semanas tras el procedimiento, ya que los rayos ultravioleta pueden irritar el cuero cabelludo, dificultar la cicatrización y potencialmente dañar los folículos recién trasplantados. 

Así que se recomienda reducir al mínimo la exposición solar directa durante al menos 15 días, y cuando sea inevitable salir, utilizar sombreros o gorras de tela suave que no presionen la zona injertada.

Otro factor externo a considerar es el agua de piscinas y mar. Durante aproximadamente un mes después del injerto, debes evitar sumergir tu cabeza en piscinas con cloro o en agua salada, dado que estos elementos pueden irritar la piel e interferir con el proceso de cicatrización. En caso de que tu trasplante coincida con el verano o unas vacaciones, procura planificar apropiadamente para evitar estas situaciones.

La clave del éxito está en tus manos

Como has podido ver, el cuidado del cabello después de un injerto capilar es determinante para el éxito del procedimiento. Por ello, es importante seguir estrictamente las recomendaciones específicas que te proporcione tu especialista y tener mucha paciencia durante todo el proceso de recuperación.

Y si estás considerando someterte a un injerto capilar y tienes más dudas sobre este tema, no dudes en contactar con nosotros. Te proporcionaremos todo el asesoramiento necesario para que puedas tomar la mejor decisión. ¡Agenda tu asesoría hoy!