“Se me cae el pelo injertado en los lavados y no puedo evitar pensar lo peor”. Si te suena esta situación, respira hondo: no eres el único. Después de un injerto capilar, es normal ver caer algunos pelitos en la ducha, y aunque puede dar un susto tremendo, muchas veces forma parte del proceso. Por ello, en este artículo vamos a explicarte por qué ocurre y qué pasos seguir para cuidar tu nuevo cabello.
Entendiendo por qué se me cae el pelo injertado en los lavados
Cuando el pelo injertado se cae tras los lavados, debes comprender que existen razones fisiológicas para ello. Una de las más comunes es el fenómeno conocido como “shock loss”, que es una respuesta natural del organismo ante el trauma del trasplante. Aquí, el cabello trasplantado se desprende temporalmente para dar paso al crecimiento de un nuevo pelo más fuerte y permanente, y por tanto, no debe ser motivo de alarma.
Sin embargo, también existe una caída evitable que se produce cuando no seguimos correctamente las instrucciones postoperatorias. El lavado incorrecto puede ejercer presión excesiva sobre los injertos que aún no están completamente asentados, provocando que los folículos se desprendan prematuramente.
Esta pérdida, por el contrario, sí es preocupante porque afecta directamente al resultado final del trasplante, y se debe principalmente a técnicas agresivas de lavado, uso de productos inadecuados o manipulación excesiva durante los primeros días críticos.
El momento adecuado para empezar a lavar el pelo después del implante
Por lo general, se recomienda esperar entre 48 y 72 horas después de la intervención antes de realizar el primer lavado. Este tiempo permite que los injertos comiencen a asentarse y reduce el riesgo de desplazamiento durante la limpieza. De hecho, muchas clínicas realizan el primer lavado en sus instalaciones para asegurar que se siga el procedimiento correcto y enseñar al paciente la técnica adecuada.
Una vez superados estos primeros días, se establece un calendario específico para los lavados. Desde el tercer día y hasta aproximadamente la segunda semana, se recomienda lavar el cabello una vez al día con un champú de pH equilibrado y sin frotar la zona receptora.
Esta frecuencia puede sorprender a muchos pacientes que temen que lavados tan frecuentes aumenten la caída, pero en realidad es importante para mantener el área limpia y libre de posibles infecciones. El lavado adecuado ayuda a eliminar suavemente las costras que se forman naturalmente, facilitando la cicatrización y mejorando el aspecto estético durante el periodo de recuperación.
Luego, a partir de las dos semanas, puedes volver a la frecuencia de lavado habitual, aunque seguirá siendo necesario mantener ciertas precauciones.
Técnica correcta para lavar el pelo sin que se caigan los injertos
El proceso comienza con la aplicación de un champú especial. Es fundamental que este no se aplique directamente sobre la zona trasplantada; en su lugar, crea una espuma ligera en tus manos y luego colócala suavemente mediante pequeñas pulsaciones o toques sobre el cuero cabelludo, nunca arrastrando. Déjalo actuar durante unos minutos para que ayude a reblandecer las posibles costras y facilite su eliminación natural sin dañar los injertos.
El aclarado representa otro momento crítico donde muchos pacientes cometen errores. El agua debe estar templada tirando a fría, nunca caliente, ya que el agua caliente puede irritar el cuero cabelludo y aumentar la inflamación. La presión del agua también debe ser controlada; en vez de usar directamente el chorro de la ducha, es preferible utilizar un recipiente o vaso para verter el agua suavemente sobre la cabeza.
Durante este paso, puedes realizar pequeños toques con las yemas de los dedos para ayudar a eliminar el champú, pero siempre evitando movimientos de arrastre o fricción excesiva. Por último, el secado debe realizarse preferentemente al aire libre, y si necesitas usar una toalla, solo debes dar pequeños toques para absorber el exceso de humedad.
Mantén la calma y sigue las indicaciones profesionales
“Se me cae el pelo injertado en los lavados” es una preocupación que, como hemos visto, tiene tanto explicaciones naturales como soluciones efectivas. Lo más importante es comprender que cierto grado de caída forma parte del proceso normal de adaptación y regeneración después de un trasplante capilar. Sin embargo, también es esencial estar atento a señales inusuales y actuar de manera responsable y oportuna ante cualquier complicación.
Así que, si estás considerando someterte a un trasplante capilar y necesitas más información personalizada sobre cómo cuidar tu cabello después del procedimiento, no dudes en programar tu consulta con nosotros. En Samsón Hair Solution, te asesoraremos y guiaremos en todo momento para que puedas lucir un pelo sano, fuerte y con resultados naturales.